martes, 22 de mayo de 2012

Bueno, hola.

Es Martes, y lo seguirá siendo por las próximas cuatro o tres horas (luego será Miércoles, obvio). Recorro este espacio como muchas, MUCHAS otras veces pensando en qué haré para llenarlo (y casi siempre termino haciendo este tipo de cosas, como escribir acerca de la falta de ideas... bajo, lo sé, pero sorprendentemente efectivo). 
Uhm... no sé para qué me molesto, si dentro de unos meses volveré a arrasar con todo lo que exista aquí. Es... mi lado Godzilla, supongo... arrasar con las cosas. En fin, todo esto de volver al mundillo súper opinante del blog tiene una razón... y esa razón fue... el discurso del 21 de Mayo.

NO, no voy a hablar de la reconstrucción, ni de las chapitas ni de los chocmans (mmm.... choooocman....). Pero debo confesar una cosa: luego de oírlo/leerlo a EL... me di cuenta -entre otras cosas -de que uno puede usar estos y otros espacios para decirle al mundo cualquier cosa... aunque no tengas nada qué decirle al mundo que el mundo YA NO SEPA. 



Así que bueno, damas y caballos, regreso al ciberespacio con mi opinión opinante sobre todo y nada, con o sin relevancia, la última noticia del día, el notición de la semana, lo que me pasó en el ascensor, ese suceso que me cambiará la vida los próximos veinticinco segundos, el momento horroroso en que me enfrento a las primeras veinticuatro horas de la semana (que los más ingeniosos llaman LUNES... como si la Luna tuviera la culpa!)... en fin... lo que se me venga en gana.

Como siempre :).- 

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