miércoles, 14 de noviembre de 2012

Algo parecido al ahorro.


Tramo 1. Día #9. 

Una de las cosas más extrañas (y en lo que claramente nunca me detuve a pensar) es en que las cosas que no como son cosas que no compro. Sí, es súper weón, pero da un poco para pensar o para mirar la dieta con un poco más de amabilidad. 

Usualmente voy a algún lugar, me compro un café y un muffin por no sé, dos lucas. Ahora piensen en esta cantidad varias veces a la semana. Lo que hago ahora es tomar te-café en el mug hipster (porque debo asegurarme que no tenga azúcar... remitámonos al martes de la semana pasada), y en vez de pan sólo desayuno huevos  con queso y jamón (que están en la casa, no es que sean gratis, pero siempre han sido parte del gasto mensual). El yoghurt natural batido que tanto echo de menos cuesta $350 aprox, mientras que el que tengo que tomar ahora... $169 (aunque no es tan facil de encontrar). 
A la hora de almorzar estoy obligada a saber llegar a la casa y a olvidarme de la posibilidad de comer afuera, y eso está bien. 
Ahora, con lo que realmente sufro es con el tema del snack. Por muy barato y considerado que sea, no irán a esperar que voy a reemplazar así de fácil el clásico super8 con una bolsita de maní, o el yoghurt. Igual molesta, tengo que ser franca. 

A esto se reduce el supermercado últimamente. 

PERO (esto es importante) no es sólo el ahorro el tema de hoy. Claramente es molesto no comer todo lo que quiero comer, sobretodo viviendo en un mundo preapocalíptico que produce tantas cosas ricas. Pero al tener que contenerme he descubierto lo ansiosa que soy. No, no es que ahora vaya a comer sano todos los días y a convertirme en una monje de la comida, pero igual es cierto que solía tener hábitos que no tenían mucho sentido (y que, claro, de una u otra manera me trajeron a este punto). 
Me gustan ene los dulces, pero reconozco que comerme un paquete de galletas completo en la mañana no era precisamente una conducta digna de imitar. 
Entonces llego a la conclusión de que además de sustituir unas comidas por otras, voy sustituyendo lentamente mi actitud, y además de reforzar la fuerza de voluntad me vuelve más consciente acerca de mí misma.

Eso hasta que me toca ir... a la casa de mi abuela. 
Yo amo a mi abuela, es la mejor abuela, pero tiene el mismo mal que todas las abuelas: si la comida es un problema universal, también es una solución universal. Luego de tratar de meterme comida por todos lados, creo que se molestó un poco cuando saqué el yoghurt que llevo de colación: 
- Y eso? 
- Es que es lo que puedo comer, abuela.
- Ah, y no me vas a dar? 
- ahm... bueno, pero no es muy rico. 
- Ah, pero yo quiero probarlo. 
- (se lo pasé, lo probó) No, está bien rico, fíjate. Dónde lo compraste? yo también lo quiero. 
- Jajjaja, ya, pero no te lo comas todo! 
- Ah, perdon... ya te vas? 
- Sí, tengo que almorzar. 
- Almuerza aquí, ya voy a servir el almuerzo. 
- No, gracias, es que no puedo comer aquí. 

Y algo se quebró entre ambas... algo que recuperaré cuando pueda romper la dieta. 

PS: Esta es la entrada más fome de todas. Por qué me molesto en ponerla? Bueno, porque toca un punto importante y porque MAÑANA TERMINO EL PRIMER TRAMO. Y eso SIEMPRE es digno de ser publicado ;).

lunes, 12 de noviembre de 2012

De lo bueno... y no tanto.

Tramo 1. Día #8. 

Luego de la inesperada laguna del fin de semana (de antemano mis disculpas, sé lo mucho que esperan cada día el momento en que les cuento cómo capeo el hambre). Los pondré al tanto: 
El frío del viernes, finalmente hizo que sucediera lo inevitable: las ganas de comer chocolate llegaron al punto de ponerme triste. Ganas súper mongólicas en verdad, pero que casi no me dejaban pensar en otra cosa. Así que me puse bien triste (porque ando bien sensible en verdad, parezco mina ahora). 

"Tanto te importa como sea yo?" Es cierto que el tema de la dieta fue mi idea, mi decisión, y que nadie me está obligando a hacerlo. Pero (casi) nadie me apoya tampoco, y creo que eso es bien injusto... así que compartiré con ustedes las expresiones de lealtad y compañerismo que más me han llamado la atención: 
(** Si sienten que les son familiares... sí, las saqué textuales del chat de facebook, en los casos en que así se diera). 

1.- Para qué estás a dieta? Para perder peso, claro, y mantenerme luego en esa nueva "medida". Y para que me preguntes. 
2.- Por qué? Porque quiero-puedo. 
3.- JAJAJAJAJA estai a dieta????? Resume de manera triste (pero franca) los dos puntos anteriores. 
4.- Pero pa qué? haz ejercicio! Yo espero que la persona que me dijo esto NO entienda la relación estrecha entre el ejercicio y una dieta balanceada... y no me esté deseando un infarto. 
(esta frase tiene la peligrosa variante de "Haga ejercicio y cierre la boca")
5.- Te apoyo, pero creo que no lo necesitas. Adorable apoyo a regañadientes, pero que se agradece, porque en el fondo te dice "no, no estoy de acuerdo, pero sé que sabes lo que haces". 
6.- Esa dieta es re maraca... pero ánimo, porque los resultados te hacen feliz! Una buena amiga? mejor que eso: mi propia hermana. 
7.- Ah, un desarreglo no hace nada, yo he hecho dieta dos veces y da lo mismo. El comentario tentador. 
8.- La mejor dieta es la balanceada no es no comer! Las minas entienden mal esa wea. Soy la única que detecta un ligero rasgo de misoginia en ese comentario?. 

Lamentablemente un porcentaje importante de las personas son más prejuiciosas de lo que parece y malentienden las dietas asumiendo que todo el mundo lo hace: Yo paso hambre, obvio, pero porque no puedo comer chocolates o cosas ricas que tirarían a la basura todo mi esfuerzo anterior. Evidentemente no dejo de comer, y sí, lo complemento con ejercicios en la medida de lo que puedo. En verdad he pensado mucho esto y sé lo que hago, por qué de repente es tan difícil de asimilar? 

Desde que el mundo es mundo, objetamos las decisiones de los demás. Cuando eres chico te dicen, claramente que NO te tiene que gustar, y te cambian los dinosaurios por muñecas, o los telescopios por autitos. Ya más grande aparece la queja adolescente: todo tiene un "pero" y el rechazo parental se convierte en el requisito principal para que algunos amigos entren en nuestro círculo. Más adelante las amigas muchas veces nos convertimos en el verdadero filtro a la hora de salir con alguien, y así, la vida sigue con las objeciones que hacemos a todo y a todos. No pienso parar con esa costumbre ancestral, pero me reservo el derecho a que me importe una soberana raja. 

Entonces ese mismo viernes recibí una llamada de la Paola, que está haciendo la dieta conmigo. Y me hizo muy bien escucharla. De verdad necesitaba compartir lo que me pasaba con alguien, y qué mejor con quien hace lo mismo que yo?. 

Y una botella de agua para mí, por favor. El sábado hice algunas cosas que me permitieron dejar de pensar en esto, sin embargo la vida social no para y al parecer tampoco perdona, porque ya cerca de las 5 estaba camino a juntarme con mis amigas a ver Frankenweenie (que a todo esto es bien buena, pero definitivamente no es para niños, es más bien para quienes recordamos al viejo Burton con cariño y respeto... antes de que Disney se comiera su alma creativa y lo hiciera tratar de emparejar al hombre del sombrero con Alicia). Qué ganas de comerme uno de esos churros cuáticos que venden en el Hoyts, pero no, siempre firme, sin dejar que el miedo al error me vuelva casi agorafóbica. Me latea no comer cosas así, claro, pero menos que antes. porque siento que cada vez falta menos, y noto el cambio lento, pero que va a perdurar. 
Y el domingo fui al Filippo y me compré... un agua mineral. Aún lo recuerdo con dolor, pero con una suerte de orgullo nuevo hacia mi cada vez más renovada fuerza de voluntad.

Pero no todo ha sido dieta y sentirse con los amigos que no han resultado como apoyo moral. Hoy fui con la Antonia al colegio y no quería entrar. Así, sin más, se enroscó en mi pierna y decidió que no iba a entrar. Asomé la cabeza hacia la sala y le di a entender a la tía que necesitaba "refuerzos". Ella llegó, la trató de abrazar, le ofreció actividades, pero nada. La cabra chica seguía apernada ahí, dispuesta a seguirme hasta el fin del mundo, menos a la sala de clases. Entonce pasó algo curioso: como la tía se demoraba mucho, los niños comenzaron a asomar la cabeza a ver qué pasaba, y cuando vieron a la Antonia la abrazaron, la tomaron de la mano y la invitaron a entrar. Ni se despidió de mí, sólo me hizo extender la mano y me dijo "me cuidas esta piedra?" y me entregó ese trofeo infeccioso que recogió en alguna parte. Entonces, mientras seguía mi rumbo pensé en lo importantes que son los amigos, en toda clase de procesos. Entendí ese momento en que incluso superan a la familia, aunque aparezcan y desaparezcan, aunque sean como las tendencias y vuelvan por temporadas, aunque cual moda duren 6 meses, los amigos son demasiado importantes en la vida de las personas porque marcan esa pequeña diferencia entre el hacer y el no hacer, aunque les hagas caso o decidas hacer sólo para llevarles la contra. Son los que te avalan, te critican o incluso te dan la idea, son los que te impresionan y a los que buscas impresionar. Son la gente con la que te enojas y de la que esperas llamadas, que te animan por mensaje de texto, hacen risa de tus errores y muchas veces se enemistan con tus enemigos de modo solidario, alimentan el pelambre, se ríen de tus chistes, te acompañan, te exigen compañía. Claramente la Antonia no vio en este gesto lo que yo vi, pero espero que algún día en el futuro lo haga. 

PS: YA QUEDA MENOS PARA FINALIZAR EL TRAMO 1!!!
PS2: luego se vienen los 10 días de comer manzana jajajaja. 

jueves, 8 de noviembre de 2012

El "precio" del espacio.

Tramo 1. Día #4 

Tenía una entrada preparada para hoy. Estoy atrozmente resfriada-alergizada-lo que sea. Tengo que ir a buscar a la Anto al colegio en un rato más (hoy tendrá su "simulacro de sismo", y me encantará escuchar qué consejos me da al respecto) y hace frío. Pero una inspección leve a la "tele de la mañana" me ha dado una mejor idea (para darles un descanso acerca de lo que no-como). 
Después del camión con naranjas que dejó la escoba en la carretera, el extenso y sobreproducido reportaje de Canal 13 (sí, el "canal católico") acerca del fin del mundo (de verdad, es necesario mandar a un equipo de producción a la mismísima Riviera Maya para buscar una piedra con un tallado difícilmente legible cuya "traducción literal" es: "el fin del mundo es el 2012"?? eso de seguro inspira mucha seguridad a la dueña de casa que ve el programa en ese momento y se lo cree TODO), y una mujer que "necesitaba" un cambio de imagen que la volviera más "femenina" sólo por el hecho de ser árbitro, aparece una "noticia", o un apunte aparentemente sin importancia, pero que en mi opinión puede tener múltiples lecturas. 

"Kenita, por favor retírate, queremos invitados de calidad", lo he escuchado en TODOS los tonos posibles. Con seria ironía, con risueña ironía, con seriedad, con agresividad, con pausas que no existían... y creo que más que hablar de ese tema, y sacar el opinólogo que llevamos dentro, hay que hablar de los argumentos con que se defienden cada una de las partes (la afectada, los afectadores, el productor, el twitter, facebook, lo que una vecina escuchó, lo que dice la cuarta, lo que redactó Lun... bueno, ya entendieron, lo que dijera todo el que siente que tiene algo que decir, incluyéndome, claro). 

Yo tengo sentido del humor, sobretodo del humor estúpido. La imagen de un hombre golpeado en la cara con un pescado SIEMPRE me anima (jajajjajaja, en serio, a quién no?). Pero no me gusta el club de la comedia (así que quiero dejar súper claro que en NINGÚN caso hablo como fan o algo así). Creo que el humor idiota es algo válido, súper efectivo y además increíblemente fácil de hacer (piénsenlo, Jackass tiene películaS, sí, plural). Tambien creo que caricaturizar los estereotipos es un elemento inteligente, ya que demuestra un trabajo de observación de nuestra sociedad. Nos hace sentir identificados. Ahora, reforzar los estereotipos... bueno, eso es algo diferente. 

Un segmento de mi televisor dice que la culpa es del programa por faltar el respeto. El otro lado dice que la culpa es de la tipa porque "sabía a lo que iba" (de hecho es lo que dice mi hermano también). Yo sinceramente creo que todos salen ganando y se producen muchas ironías al respecto: 

1.- "No somos un programa de farándula". Le han dicho a cuanta sección de farándula de matinal les ha preguntado. Entonces para qué mierda querrían a un personaje como Kenita Larraín? Digo, no es que tengan que hacerle un examen habilitante a cada persona que entra a su programa, pero bueno... peras con peras. 

2.- "Al Negro Piñera lo trataron pésimo igual". Dicen los defensores del "estilo de programa". Lamentablemente no me cuento entre esas personas. Estoy de acuerdo con que no es secreto para nadie que la línea editorial de espacios como ese es... bueno, esa (sea la que sea), pero es un poco idiota hacer una comparación de la "crueldad" televisiva y usar ese argumento para justificar el hecho de que se hace broma de un estereotipo, y que lo hacen de manera sexista. 

Acá me voy a extender un poco más: 

Revisemos a los rostros del club de la comedia (ah, no me vengan con esa mierda de que ahora es un Late, porque es un spin off del club de la comedia).Son feos. Sï, uno es gordo, los otros son descuidados y en su mayoría son verbalmente agresivos. Como vivimos en una sociedad a la que le gusta la burla, eso se acepta. Creamos personas inseguras, con tanto miedo a hacer el ridículo que vuelcan toda esa frustración burlándose de otros (casi para desviar la atención). No estoy diciendo que tengan que ser unos santos, pero son burdos, y absolutamente corrientes y en alguna parte alguien les hizo creer que eran más inteligentes que los demás. La comadre en sí no es una lumbrera, claro está (porque a fin de cuentas, más weón que ir a meterse al Late de Copano, creyendo que no te van a webiar!), pero cuál es el tema? Es mujer. Ahora fíjense en las mujeres que pertenecen al staff del programa. Las hay? qué papel cumplen? son graciosas? los chistes les suenan igual? 
Yo no veo este programa, pero el fin de semana pasado, para bien o para mal, recibí un shot de Late gracias a mi hermana, una fan declarada de Fabrizio Copano. Y a qué conclusiones llegué? además de lo que dicho?... bueno, que Pedro Ruminot tiene un fetiche con vestirse de mujer y que al ratoncito le encanta andar en pelota. 

3.- "Es lo que le gusta a la gente". Creo que aquí está el problema. Existen tres clases de jóvenes en general: Los que no están ni ahí con todo, los que protestan por todo, y los demás. Pero las dos mayorías más populares son las que, al unirse, crean este tipo de espacios donde tienes la dualidad de que presentas a gente que cree que al mofarse de las situaciones las cambian. Y eso es... eso no tiene sentido! 

4.- "Si le pagaron...". De verdad es eso un tema? Entiendo que cobrar por dar una entrevista es una forma cuestionable por algunos de sacar provecho a las apariciones en público (yo no lo creo, o sea, si hay gente que está dispuesta a pagar, por qué no cobrar?). Pero lo que sí encuentro un poco extraño es que haya gente que piense que al pagarle a otro por una entrevista se "adueñará" de esa persona durante ese espacio? O sea, el objeto del pago es la entrevista, no "disponer de la persona". La dignidad, la integridad, e incluso el sentido del humor no deberían tener precio. Recibir un pago por una entrevista no debería facultar al entrevistador a disponer del entrevistado como le plazca. Mal por las personas que así lo creen. 

Finalmente vi un capítulo de Futurama y vi al hombre del horóscopo diciendo que estamos e una mala racha por causa de mercurio, y que durará hasta el 26 de noviembre. 
Ahora me voy a buscar a la Anto al colegio. 

Y si pasa alguna cosa, ya saben, mercurio lo hizo otra vez.  

PS: La dieta está bien. 
PS2: Habían notado lo mucho qué me gusta usar comillas? 
PS3: SALUDOS A LA CAMILA :) 

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Para ser como una sirena... hay que tomar HARTA agua.


Tramo 1. Día #3

Los camellos pueden resistir hasta tres semanas caminando por el desierto sin hidratarse. Sin embargo al llegar a un oasis son capaces de almacenar en su estómago más de 100 litros de agua. Yo debo tomar mínimo 2 litros de agua al día, y... bueno, digamos que sería el peor camello en la historia de la humanidad. 

La hoja dice claramente "mínimo dos litros de agua al día", lo cual me hace pensar en muchas cosas, entre ellas me recuerda cuando estaba embarazada por dos razones: la primera es, claro, la cantidad de agua que era capaz de consumir (imagínenme (o recuérdenme) cual Juno paseando una enorme botella de agua por toda la casa. 5 litros que duraban nada). La segunda razón es... la cantidad de veces que voy al baño. 

En ese entonces, tenía la velocidad de micción de un niño de 6 años... y ahora es casi lo mismo. Como no puedo comer dulces, me tomo un té. Y como sigo sin poder comer dulces, me tomo otro té (el 75% del cuerpo humano es  agua... bueno, en el mío seguramente es té). Sin embargo no tengo costumbre de tomar tanta agua, por lo que se me hace difícil de todos modos mantener ese ritmo, porque en general uno a duras penas se toma un litro. Y el litro y medio MINIMO que falta? (porque eso es lo otro, 2.5 lts es un mínimo, una amable sugerencia). 

Ahí es donde trato de innovar, de sorprenderme a mí misma buscando varios tipos de té, uno que otro café, té helado, té caliente, agua del manantial de no se donde chucha... y así.


Con este me las doy todas las mañanas y soy la envidia de los hipsters madrugadores. 

Y bueno, también sigo con la escasez de comida en general. Ayer moría por un Yoghurt, pero olvidé los míos en la casa. Así que salí a buscar un maldito Yoghurt descremado y no batido. Y no lo encontré. Me encontré hasta con la mamá de una conocida que no veía hace 400 años Y NO ENCONTRÉ EL ESTÚPIDO YOGHURT. Sí, a medida que pasan los días, parece que ya no soy tan simpática. 

El papel también dice que al 3er o 4to día voy a ofrecer mi alma por algo dulce, pero eso no es cierto. Lo hago desde el primer día. Siento de todas maneras la falta de azúcar,pero hablando en serio, no siento hambre, la desesperación creo que va por "saber que no puedo comer", nada más. Bueno es una de las razones por las que decidí hacer este blog diario, para -como diría la Antonia - "no caer en tentación".  

Igual dentro de todo sigo una rutina más o menos ocupada, me levanto temprano, voy a dejar a la Antonia al colegio, trabajo y no tengo demasiado tiempo para pensar en estas cosas. Pero con lo alaraca que soy, igual estoy en ese incómodo momento en que todo me parece aterradoramente tentador (y ni siquiera sé si esa palabra existe). 

Pero me puse proactiva para hacerme la costumbre de tomar agua. Anduve para todos lados con una linda botella verde, cosa de que cada vez que la viera, tomara agua. Pero el día fue complicado... 
Cuando tomas mucha mucha agua efectivamente sientes muchas muchas ganas de ir al baño... y si trabajas caminando por el centro de allá para acá... eso tal vez pueda ser un problema. 

Hay una escasez atroz de baños en el centro de Santiago, y añoras ese momento en que -siendo ñino -podías simplemente "hacer en las plantitas". Ahora el cuento es que he tenido que entrar a una diversa clase de lugares para saciar los deseos purificadores de mi vegija (ya que en la orina eliminas toxinas y toda esa mierda... bla bla bla, lenguaje de dieta). Desde los adorables institutos, el baño de los tribunales de familia, el baño de discapacitados de los tribunales de familia, el baño de la corte "ese que está como en un "patio" interior donde la gente se arranca a fumar, tribunales civiles e incluso esos subterráneos que valen como $300. 

Ustedes comprenderán que uno de los PEROS más molestos es... la falta de papel higiénico o de alguna noción de higiene... así que he sufrido. 

Pero bueno, volvamos al resto del día. Mi celular, decidió atentar contra su vida y en parte lo logró, así que el servicio técnico de Entel me dio un horrible celular demasiado touch para mí. De repente es una historia graciosa: 
- Hola, mi celular murió, necesito que lo arreglen. 
- (la tipa mira el celular) Y hace cuanto lo tienes? 
- Poco más de un año (mentira), pero tiene plan, y necesito otro, porque no puedo quedarme sin teléfono (aquí entre nos, sufro de monofobia). 
- Ah, tienes plan, cambia el equipo entonces (y lo dicen con esa ligereza...). 
- Eh... no, en realidad no quiero un celular nuevo todavía. 
- Pero cámbialo, mira anda a esa ventanilla de allá... 
- Mira, eventualmente cambiaré mi celular, pero no ahora, no en estas circunstancias donde vengo a dejar mi teléfono en el servicio técnico y me dan otro de reemplazo. 
- Deberías cambiarlo (dijo, meneando la cabeza como advirtiéndome, en lugar de apurar la causa para las otras mil personas que había ahí). 
- Servicio técnico. (y de mala gana me cambió el teléfono). 
Por esta cochinada... 

Lo gracioso de todo esto, es que cuando iba a  5 cuadras inspeccionando al "reemplazante", sentí las manos vacías, no del otro celular. Sino de la linda botella verde que me dio demasiada lata ir a buscar. 

Y ahora... al baño. :(


PS: Una nota amable sobre los Yoghurts... los hay de coco, y son bakanes. :). 


Pueden creer que me tuve que poner a dieta para descubrir un maldito yoghurt de coco??  Soy un desastre. 

martes, 6 de noviembre de 2012

Fuuu!! (O una serie de errores involuntarios).

Tramo 1. Día #2. 

Siempre creí que el principal detractor de la dieta era mi papá. Ya saben, verlo sentado en el sillón, debatiendo la mirada entre encararte o seguir viendo las noticias, alegando como si me hubiera vuelto vegetariana o algo así. También pensé seriamente en que la tentación de la vida social podría constituir un problema (especialmente ayer, en la reunión de apoderados de la Antonia, cuando esa mujer maliciosa abrió una lata grande de galletitas, que pasaron delante de mí como un millón de veces...). Sin embargo hasta ahora el único factor REALMENTE problemático... he sido yo. 

La impaciencia. Sí, es cierto, empecé la dieta ayer y ya estoy preguntándome cada 25 segundos si estoy más flaca. me miro 3 mil veces más al espejo, así como "ya bajé de peso? no?.... y ahora?" Sí, temo obsesionarme con esto, pero igual reconozco que hay un tema de paranoia aquí del que hablaré en un rato más. 

El sueño. Son las 6 de la mañana del martes 6 de noviembre. Me levanto, miro el teléfono, tomo agua (porque tengo que tomar al menos dos litros de agua), me estiro, voy a la cocina a preparar la colación de la Antonia (prendo la tele, porque a las 6 de la mañana está todo muy silencioso): saco del refrigerador un yoghurt de durazno y su jugo de multifrutas. Tomo un plátano y empiezo a picarlo en el pote de colación, saco la última parte, que a ella no le gusta y me la como como siempre... 

Mierda. No puedo comer frutas. 
Entonces recuerdo las sabias palabras de la Paola: "Tienes que ser estricta y muy obediente". Porque el tema es que el cuerpo sienta la falta de azúcar y comience -en defecto -a quemar calorías, para conseguir lo que necesita. 

Moraleja? Post-it, por todos lados!!!! 

La flojera. La Lorenza es la más servicial de todos. Y yo la más regalona. Y hoy -como siempre -ella me ofreció un té. Yo acepté -como siempre también - y le dije que por favor en lugar de azúcar le pusiera endulzante. Ella me dijo que sí. No lo hizo. Segundo error del día: Una cucharada de té MUY dulce. 
Moraleja? Si quieres que las cosas se hagan bien... ya saben. 

Entonces puedo llegar a la triste conclusión de que he perdido el día de hoy y el de ayer, pero trataré de reponerlo de alguna manera... entonces... 

La paranoia... 

I don't know what I'm doing. Te conviertes un poco en un vigilante de la comida, no queda de otra. Supervisar cuanta cosa tienes en tu plato, casi como si fueras a encontrar veneno ahí. Aunque claro, si nos queremos poner dramáticos, es veneno para mis esbeltos propósitos. Por otro lado, esto me vuelve más proactiva frente a lo que como, lo cual tampoco es malo, sólo es común y molesto. 

Bueno, en  un rato más tengo que partir a la reunión con la profesora de la Antonia, que con sus calabazas con dulces tampoco es la más solidaria con mi proceso. 

Yo espero, no seguir equivocándome, porque siento que ya perdí un el día de hoy y el anterior. Soy un mono. Nunca más. Ya entendí por qué había que ser tan obediente y disciplinada. Las dietas se ganaron hoy un lugar (chico) en mi escala de respeto, porque por muy permisivas que parezcan, siempre serán más sacrificadas que todo. :O 

Fin de la transmisión (por hoy). 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Sin pan ni pedazo (literalmente)

Tramo 1: Día #1

Es Lunes 5 de noviembre, y la Javiera pesa 55 kilos. En teoría la dieta comenzaba ayer, pero recibí el descarnado ataque del postre de manzanas de mi mamá, así que -como dijo mi hermana -esa fue la despedida. 

Sin embargo fue lo único azucarado que comí (en serio), hasta ese momento me había "rellenado" con botellas de agua y galletas de arroz. 



$450 en E-market, el lugarcito koreano del que les hablé antes. Pueden comprarlas dulces, salada o sin sabor. (Sí, el arroz es carbohidrato, pero me lo paseo :).
Hoy el desayuno fue un revoltijo de huevos, jamón, queso y café. Ya echo de menos la leche, pero el pan no realmente. 

Durante este tramo las principales prohibiciones son la leche, harina, azúcar, frutas y alcohol. Así que durante los próximos 10 días parece que estaré tratándome por alcoholismo también. 

Pero puedo tomar de esto! Es té verde endulzado con sucralosa. Lo venden en el Líder. 

Llevo menos de 72 horas en esto, pero ya me doy cuenta del factor antosocial que es estar a dieta. Al parecer nuestra vida social gira en torno a la comida (o al hecho de comer, en verdad). Nos juntamos a tomar helado, a comer pizza, a tomarnos una cerveza o un café. Rara vez es para ir de paseo (al que también se considera la comida) o hacer algo que no incluya digerir. Incluso si nos juntamos a fumar o a tener sexo; si vamos a fumar hay que pensar en el bajón y para lo otro... bueno, casi siempre parte como una "salida a comer" (o a ver una película). Ahí la petición cambia y sin darnos cuenta, cuando no hay comida en medio, pasamos de un "juntémonos" a un "acompáñame?". 

Como sea, aunque las convenciones sociales nos arrastren con tentáculos invisibles al maravilloso mundo de la comida, tengo que mantenerme firme! Pero las tentaciones están... 

Ayer hablando con mi mamá: 
- Vamos al Emporio?
- Yiaaa!!! (Pausa para pensar en lo que acabo de decir) Noooo!!! No puedo :(. 
- Oh, lo siento... Pero te tomas un helado de agua. Tienen helados de agua, no? 
- No puedo, mamá, tienen azúcar. 
- Pero no tienen helados de agua y sin azúcar? 
- No.. no lo creo. (porque técnicamente eso sería NIEVE). 
- Entonces te tomas un juguito. :) 
- No puedo comer frutas. 

Y así desaproveché una ida al Emporio de la Rosa (por la chucha!!). 

Almorcé como tortuga. Lento y puras plantas. Y de postre? Uno de estos: 

De estos puedo comer. Ojo que tienen que ser DESCREMADOS y no  batidos.  También me como uno al mediodía. Saben a nada :(. 

Hoy tengo reunión de apoderados de la Antonia. Supongo que llevaré maní para capear el snack de media reunión y no morir de hambre mientras las tías muestran ABSOLUTAMENTE todas las fotos que han sacado desde marzo hasta ahora. 

PS: NO subiré fotos de mi evolución en consideración a la salud mental del adorable lector. Subiré todas las fotos al final del proceso. 

PS2: Aprovechando que es cinco de noviembre... Cuántos de ustedes pusieron "remember, remember" recordando a Guy Fawkes? Cuántos recordaron a V? Cuántos porque lo dijo Natalie Portman en una película? Cuántos, porque vieron que los demás lo hacían y querían sentirse rudos, porque salía el mono de anonymous? Y cuántos consideraron todo esto y en verdad no pusieron "niuna wea"? 

sábado, 3 de noviembre de 2012

Marcha Blanca.

Tramo 1: Día #0.- 

Estoy a dieta. Sí, ese proceso en el uno come distinto y por un montón de razones químicas y biológicas... pierde peso. 

No, no voy a discutir, defender, siquiera exponer los motivos que me llevaron a tomar esta decisión, porque no quiero :). Pero lo que sí quiero hacer es contarles acerca de esto por dos razones: La primera es que sino hago algo "extra" me aburriré y abandonaré la dieta (y no estoy dispuesta a tener hambre por las puras), y la segunda razón es que me gusta mucho contar cosas. 

Cuando uno oye acerca de la "dieta Cetogénica" siente que suena a algo que mencionaron en un matinal o que apareció súbitamente en Cosmopolitan. Saben qué? Es probable que esta "dieta para flojos" (como yo) tenga algo de eso. Decidí comenzar oficialmente mañana, pero me tomé el día de hoy como una "marcha blanca", para hacerme a la idea y "prepararme", o lo que en buen chileno es prepararse: investigar arduamente sobre cómo hacer trampa. 

Y ha sido un webeo!! 

El supermercado. Siempre me reí de las personas que convertían el pasillo de la comida integral en biblioteca, o al staff de contadores de calorías en la góndola de las galletas. Y en qué estaba yo hoy? En eso, buscando qué PODÍA comer. 

Una de las cosas chistosas (que en un par de días sentiré que es una tragedia) de esta dieta, es que te reitera el hecho de ser muy liberal, y de alguna manera permisiva... BULLSHIT!! En estricto rigor no puedes comer muchísimas cosas, aunque la palabra "ilimitado" brille debajo de una lista de... de puras weas en verdad. 

La persona que me recomendó esta dieta (en adelante "Paola") me reiteró que tenía que ser súper estricta y obediente, porque, cual maldición gitana, si rompía la dieta subiría el doble de lo que me proponía bajar, sería infeliz y eventualmente moriría (no, no tanto, pero sí me dijo que el efecto rebote era severo... no quiero saber cómo lo supo). 

Ahí caché que puedo comer cabritas como snack (y maní), de esas que metes al microondas, y cuestan como $500
La primera vez que vi estas cabritas fue en el Blockbuster... aún existen los Blockbuster? 

"Deme 3 tipos de eso". Dentro de lo que puedo "beber" está el té "en cantidades ilimitadas". Por qué será que cuando uno lee-escucha la palabra "ilimitado", se imagina cantidades industriales de algo? O sea, ilimitado también quiere decir que no tengo un mínimo, o no? Bueno, pero para variar me estoy yendo por las ramas. El cuento es que si puedes comer algo, hazlo en todas las variedades existentes, y si quieres variedades de té para no aburrirte jamás... ve a un local Koreano. 

Así fue como llegué al té de ciruela, cuatro frutos, damasco, melón, pelo de choclo, calabaza, unicorno, no sé, lo que sea. Todos con un amable koreano famosillo en la caja. Adorable, pero caro (alrededor de $4500 por caja), y lamentablemente no tienes la opción de algo surtido (para probar).  Sin embargo, por $1500 me llevé una cajita de té de cebada (con un rico sabor a natur, aunque al principio huele un poco a tienda de mascotas), recomendado por mi amiguita Camila, que me dio una muestra gratis. 


Té de Cebada "para bebés" (ni idea de cómo es la versión para gente grande). $1500 en E-Market de Patronatolandia. 


Y es tan sano, pero tan sano... que no tiene NADA, jajajaja. 

Así que bueno, los invito a seguir mis aventuras, desventuras, pensamientos fugaces y... bueno, acompáñenme mientras me cago de hambre :). 




PS: La Antonia acaba de llegar con una Calabaza de plástico llena de dulces... Halloween, no me estás ayudando.